Extraido de AishLatino.com

 

El mundo judío está de luto con el fallecimiento

del gran filántropo, el Sr. Zev Wolfson z”l.

 

Está escrito en Pirkei Avot (1:2):

Shimón Hatzadik (el Justo) fue uno de los últimos integrantes de la Gran Asamblea. Él solía decir: “El mundo se sostiene sobre tres cosas: la Torá, la Avodá y el Jesed (los actos de caridad)”.

“Tres semanas atrás perdimos el Pilar de la Torá”, dijo Rav Moshe Shapiro, Rosh Ieshivá de la Ieshivá Shav Shmateta en Jerusalem, refiriéndose al fallecimiento de Rav Yosef Shalom Elyashiv zt”l, “y ahora hemos perdido el Pilar del Jesed” (Fuente: Hamodia)

El Sr. Zev Wolfson, zt”l, que fue probablemente la persona más importante en el campo de la promoción de la educación judía y de los programas de kiruv en todo el mundo, fue enterrado el martes pasado, después de su fallecimiento en la mañana del lunes a la edad de 84 años.

Nacido en Vilna, el Sr. Wolfson emigró a los Estados Unidos a los diecisiete años con su madre y su hermano. Con su aguda mente para los negocios, inmediatamente comenzó a trabajar, permitiendo de esta manera que su hermano asistiera a la Ieshivá. El utilizó su perspicacia en bienes raíces e inversiones para construir un negocio muy exitoso, y con el tiempo, la Fundación Wolfson apoyó innumerables Ieshivot, Kolelim y otras instituciones de Torá, poniendo especial énfasis en acercar a judíos seculares a su judaísmo. A pesar de sus actos sin precedentes de Tzedaká y Jesed, El Sr. Wolfson mantuvo siempre un perfil bajo, sin atraer la atención sobre sí mismo de ninguna manera.

Entre las instituciones que el Sr. Wolfson apoyaba figuran Lev LeAjim, Arajim, Shuvu, Ner-LeElef, Shalom Task Force, una extensa red de Kolelim en Estados Unidos, Sudamérica y el resto del mundo, comedores públicos en Jerusalem, centros para adultos mayores en Kiev, el programa STARS para acercar a jóvenes judíos rusos a su patrimonio, Ieshivot en Buenos Aires, etc., estas instituciones – entre muchas otras – fueron fundadas o apoyadas fuertemente por el Sr. Wolfson.

De hecho, es muy probable que tú, sin saberlo, te hayas beneficiado directa o indirectamente del Jesed del Sr. Wolfson.

 

Tzedaká sin Límites

 

¿Cómo partió todo?

La primera donación del Sr. Wolfson fue un cheque por $500 dólares a Tashbar (Tinokot shel Beit Raban), una red de educación para niños judíos de menos de 13 años en Estados Unidos, a principios de los años 50. Una suma considerable en ese entonces, y él sólo tenía aproximadamente 25 años.

Sin embargo, él no se detuvo allí. Él siempre quería dar más. Él presionaba a las organizaciones de kiruv para que atrajeran a más gente. Si una organización necesitaba dinero para 100 participantes, el ofrecía dinero para atraer a 200.

Con el tiempo el Sr. Wolfson llegó a donar decenas de millones de dólares anualmente para que judíos que estaban alejados de sus raíces tuvieran la oportunidad de regresar, de hacer Teshuvá. Esa era toda su motivación. Acercar a los judíos a la Torá.

Cuentan la historia de un hombre que perdió toda su fortuna y que fue a lo de Rabí Mordejai Dov de Hornsteipel para desahogarse, llorar y solicitar ayuda. El Sabio también comenzó a llorar conmovido por el trágico relato y tomó una suma considerable de dinero y se la dio, para que pudiera pagar sus deudas. Luego lo miró de nuevo y le ofreció más dinero.

El hombre no entendió lo que ocurría, se sintió muy incómodo y le dijo que le resultaba difícil aceptar incluso la primera suma.

Rabí Mordejai Dov de Hornsteipel respondió: “Está escrito en la Torá “Con generosidad le darás y no te dolerá el corazón cuando le des” (Deuteronomio 15:10). Esto nos enseña que un judío debe dar hasta que el dolor que siente por su prójimo desaparezca. ¿Qué más puedo hacer, si mi corazón todavía me duele?”.

El corazón del Sr. Zev Wolfson zt”l sentía un profundo dolor por todos aquellos judíos que estaban alejados de su judaísmo – que no apreciaban el valor y la belleza de la Torá – y es por eso que nunca dejó de dar, todo lo contrario, cada vez dio más y más y más, prácticamente sin límites, para continuar acercando a los judíos de todo el mundo. Él quería hacer una diferencia en Klal Israel.

Lamentablemente, hemos perdido un Pilar de Jesed. Ahora es nuestro turno de sentir en nuestro corazón un profundo dolor por todos aquellos judíos que están alejados de su judaísmo, y de hacer algo al respecto.

 

Extraido de AishLatino.com

 

 

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