Los avances de la medicina moderna revolucionaron los posibles tratamientos médicos posibilitando prolongar la vida. Pero simultáneamente abrieron la puerta a dilemas sumamente difíciles en los casos de aquellos pacientes cuyas vidas dependen de los equipos de mantenimiento de vida. Algunos pacientes viven durante varios años en un estado de enfermedad terminal, en coma o incluso en “estado vegetativo persistente”.

En consecuencia, mientras que en el pasado la gente moría con limitada intervención médica, la tecnología moderna cambió rostro de la asistencia médica y del proceso de la muerte. La manera en la cual se debe enfocar el tema de la atención al final de la vida es una preocupación que crece en todo el mundo – un tema que afecta las esferas legales, morales y religiosas. La utilización de testamentos en vida estipulando la eutanasia (cuando el procedimiento para acortar la vida o de evitar otorgar el tratamiento necesario tiene lugar a través de una tercera parte, tal como un médico) y el suicidio médico asistido (cuando el paciente pone término a su vida guiado por el médico) se han convertido en opciones cada vez más buscada en el proceso de toma de decisión al final de la vida.

Aunque sigue estando prohibida en la mayor parte de los países del mundo, en el año 2013 la eutanasia ya es legal en Bélgica, Holanda y Luxemburgo, y el suicidio médico asistido es legal en Bélgica, Alemania, Holanda, Luxemburgo, Suiza y en los estados de Oregón, Vermont y Washington en los Estados Unidos. Por lo tanto es crítico entender la perspectiova ética y legal del judaísmo con respecto a la manera en que se deben enfrentar la asistencia médica en los momentos finales de la vida. Esta clase analizará la perspectiva judía respecto al valor de la vida, el tratamiento de los enfermos terminales, la eutanasia y la autonomía del paciente.